Memorias de fuego
Siéntate, el fuego te calentará las manos, entibiará tu corazón y te iluminará el alma.
Voy a contarte la historia de tus antepasados, los lejanos, los que recorrían las nubes, bailaban con el viento y recibían los favores de los dioses que reinan más allá de las montañas. ¿escuchas? El aullido del viento es su llamado.
Pon atención por que de igual forma voy a contarte lo que pasó cuando los hombres barbados llegaron del mar y destruyeron todo con sus armas que escupían fuego y sus venados gigantes.
Pero es así, existió también un nuevo mundo que se erigió de las cenizas de los templos y de los miles de cadáveres.
Te hablaré del espumoso chocolate, de la dorada piña, de la humeante tortilla y desde luego del ácido y sagrado pulque.
Pero también verás los horrores; las pieles de los vencidos usadas como tambores; los quemados por herejía ante la complacencia de una plaza sedienta de espectáculos y veras a los negros que arribaban medio muertos traídos de África a los puertos de América para trabajar como esclavos hasta su muerte
La gran América habla con una potente voz que se extiende por las centurias, con sus protagonistas, idilios, cantos, sabores, olores y alma viva que te llena con cada palabra.
La historia cobra vida cuando lees los tomos de MEMORIAS DEL FUEGO, salen de las aburridas aulas y textos oficialistas que nos obligaban a leer en la primaria para anidarse en tu corazón, en tu alma y herencia.




