Pues bien el mundial ha llegado a su fin y puedo decir que fue una auténtica decepción, un mundial completamente X, de hueva, carente de grandes emociones y además con un campeón en serie de penales.
Bueno esa es Italia, la que juega al contragolpe, al catenaccio, ese es su estilo y debemos respetarlo, por su parte Francia hizo su esfuerzo, logró lo que ya nadie esperaba de ellos y se paseo por todos los estadios con gran dignidad y gallardía.
Zidane, demostró que al irse dejará un hueco enorme en el balompie intenacional y lo más triste es que se fue del futbol por la puerta de atrás, expulsado y dejando a su equipo en inferioridad justo cuando mejor jugaban.
¿Qué es lo que hizo que Zidane se volviera loco? ¿Qué le dijo Materazzi que provocó que el genio le diera un cabezaz0? no lo sé, no puedo ni imaginarlo, como tampoco puedo imaginar que no volveremos a ver su pausada gracia y sus jugadas de fantasia, ayer el fútbol lloró, por un grande que se fue, por un campeon patético y porque la calidad de este mundial fue precisamente para esto: para llorar.