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Penalties

Desde los once pasos uno puede ver que la portería se vuelve minuscula mientras el silencio del estadio inunda el corazón y estómago del tirador.
El portero es una víctima frente al pelotón de fusilamiento, todos saben que un tiro de castigo bien tirado es imposible de detener.
Para la selección méxicana, la tanda de penalties es un demonio a exorcizar, va y viene, y aunque ya se ha podido ganar desde los 11 pasos esto nunca ha sucedido en un mundial.
¿Quiéen puede olvidar la serie en Monterrey ante Alemania? ¿o en 1994 ante Bulgaria?
Si en este 2006, la selección tiene que definir un partido por esta vía les aseguro que todos estaremos conteniendo el aliento y rezandole a todos los santos. Quien diga que no, está mintiendo.