Aqui les va un poema futbolero, de uno de los ganadores del concurso organizado por el instituto Goethe.
Balón fantasma
Nunca fui de los buenos.
Era —en la calle o el llano—
entre niños que sabían darle al balón,
driblar,
colocarse,
un prospecto de portero:
lejos,
atrás,
bien atrás de la defensa.
Con suerte pararía algún tiro.
Pero no sucedía.
Cuando me pregunto porqué nunca he regresado
a las canchas salvajes de mi infancia,
fabulosos estadios desiertos de esos años,
me digo
que no es pena de los goles que no detuve,
ni desconcierto ante los saques que nadie recibía.
Es que aún me falta el lance —más ligero y más vivo—
para atajar esos pases
que desde el pasado
me tiran los fantasmas,
y se pierden,
cruzan la portería sin red,
balones de viento
a ras del llano.
-Luis Jorge Boone-





